El reglamento 2025/40 introduce un cambio relevante para la industria alimentaria: el envase deberá poder justificarse desde el punto de vista de su conformidad, composición, uso previsto y trazabilidad.
El Reglamento (UE) 2025/40, conocido como PPWR (Packaging and Packaging Waste Regulation) será aplicable desde el 12 de agosto de 2026.
La Comisión Europea indica que el reglamento busca reducir residuos de envases, mejorar la circularidad y establecer requisitos armonizados en la Unión Europea.
Qué es el Reglamento (UE) 2025/40 y a quién afecta
El Reglamento (UE) 2025/40 regula los envases y residuos en la Unión Europea, englobando a envases primarios, secundarios y terciarios, tanto si se emplean en industria alimentaria como en distribución, retail, HORECA o comercio electrónico.
Esto implica revisar bandejas, films, tapas, bolsas, cajas, etiquetas, embalajes de transporte, etc.
Para los departamentos de calidad, compras, producción y homologación de proveedores, el punto operativo será disponer de evidencias documentales suficientes, actualizadas y vinculadas al envase realmente utilizado.
Qué entra en aplicación en agosto de 2026
El 12 de agosto de 2026 no entran en aplicación todos los requisitos del PPWR con la misma intensidad práctica, algunos como: reciclabilidad, etiquetado armonizado y contenido reciclado en plásticos, serán exigidos posteriormente.
Los cambios más relevantes a cumplir a partir del 12 de agosto son la restricción de PFAS en envases destinados a contacto con alimentos, metales pesados y documentación técnica/declaración UE de conformidad.

PFAS en envases destinados a contacto con alimentos
En materia de PFAS envases alimentos, el Reglamento (UE) 2025/40 establece que, desde el 12 de agosto de 2026, no podrán introducirse en el mercado envases destinados a entrar en contacto con alimentos si contienen PFAS en concentraciones iguales o superiores a los límites fijados.
Esto afecta especialmente a envases, recubrimientos, barnices, tintas, adhesivos o soluciones con propiedades barrera, antigrasa y antihumedad.
La revisión deberá centrarse en el envase completo, no solo en el material principal.
Metales pesados: el límite combinado de 100 mg/kg
El PPWR mantiene la restricción sobre la suma de plomo, cadmio, mercurio y cromo hexavalente presentes en envases o componentes de envase. La suma de estas concentraciones no debe superar los 100 mg/kg.
Para la industria alimentaria, esto afecta principalmente a la revisión de tintas, recubrimientos, cierres, adhesivos, componentes decorativos, capas funcionales o materiales multicapa.
Una ficha técnica comercial debe poder justificar esta restricción ante auditoría, cliente o Administración.
La declaración UE de conformidad: qué es y quién la emite
La declaración UE de conformidad es el documento mediante el cual el fabricante del envase declara que el producto cumple los requisitos aplicables del Reglamento (UE) 2025/40.
Debe estar actualizada, ajustarse al modelo previsto por el reglamento y vincularse al envase concreto.
El fabricante debe realizar la evaluación de conformidad, elaborar la documentación técnica y emitir la declaración cuando proceda.
Los proveedores de envases o materiales de envase deben facilitar la información necesaria para demostrar la conformidad y, la empresa alimentaria debe conservar y revisar esa documentación.
PPWR y MOCA: dos normativas, una sola responsabilidad
El PPWR no sustituye la normativa sobre materiales en contacto con alimentos (MOCA), la empresa alimentaria seguirá gestionando la conformidad de sus materiales conforme al Reglamento (CE) 1935/2004, pero ahora también se tendrá en cuenta la conformidad del envase según el Reglamento (UE) 2025/40.
Con todo ello, también habrá que vigilar los requisitos de información y etiquetado.
El etiquetado armonizado de envases tendrá un calendario posterior y deberá coordinarse con las obligaciones propias del producto.
Qué documentación debe tener controlada una empresa alimentaria
La empresa alimentaria debería disponer de un expediente interno por familia de envase, referencia o proveedor.
Ese expediente debe permitir responder de forma ordenada ante una auditoría, inspección, cliente o solicitud de información.
La declaración de conformidad envases será lo más importante, deberá demostrar qué envase se utiliza, para qué alimento, bajo qué condiciones, con qué proveedor, con qué trazabilidad y con qué evidencias de cumplimiento.
1. Identificación del envase y uso previsto
Debe quedar documentado qué envase se utiliza, para qué producto, en qué condiciones y con qué función tecnológica.
No es lo mismo un envase primario en contacto directo con un alimento graso, ácido o tratado térmicamente que un embalaje secundario o un envase sin contacto directo.
Conviene registrar tipo de envase, material principal, componentes del sistema, uso previsto, alimento envasado, condiciones de contacto, temperatura de uso, vida útil prevista y si existe contacto directo o indirecto con el alimento.
2. Declaración de conformidad del proveedor
La empresa debe solicitar al proveedor una declaración de conformidad actualizada, específica y vinculada al envase realmente suministrado.
La declaración debe permitir identificar el material, el proveedor, la legislación aplicable, las condiciones de uso y las limitaciones que deben respetarse.
3. Información sobre sustancias y restricciones relevantes
Justificar la ausencia, presencia controlada o cumplimiento de límites sobre determinadas sustancias.
En envases destinados a contacto alimentario, el foco inmediato estará en PFAS y metales pesados, siendo de principal importancia que la empresa solicite información sobre esas sustancias sujetas a restricciones.
4. Trazabilidad por lote y referencia
La trazabilidad del envase debe poder identificarse desde el proveedor hasta el producto final, relacionando cada envase utilizado con proveedor, referencia, lote, fecha de recepción, albarán, ficha técnica y declaración de conformidad vigente en ese momento.

Qué pedirle al proveedor de envases
La empresa alimentaria debería solicitar al proveedor:
🔹Declaración de conformidad del material o envase
🔹Confirmación de aptitud para contacto alimentario
🔹Información sobre PFAS y metales pesados
🔹Trazabilidad por lote, referencia o familia de envase
🔹Datos sobre tintas, barnices, adhesivos o recubrimientos
🔹Ensayos, certificados o declaraciones que permitan defender la conformidad ante inspección o requerimiento
Qué puede solicitar la Administración ante un requerimiento
La Administración podría solicitar información que demuestre que la empresa tiene controlado el envase que utiliza.
Esto puede incluir:
🔹Declaraciones de conformidad
🔹Fichas técnicas, ensayos o certificados aportados por el proveedor
🔹Evidencias sobre PFAS o metales pesados
🔹Trazabilidad de lotes de envase
🔹Criterios de homologación de proveedores
🔹Registros de recepción, procedimiento interno de control de envases y evaluación de cambios.
Por eso, conviene conservar albaranes, lotes, fechas de recepción, referencias de proveedor, fichas técnicas vigentes y declaraciones aplicables en cada momento.
Cómo integrar el control del envase en el sistema de seguridad alimentaria
El control del envase debe formar parte de la homologación de proveedores, compras, recepción, gestión de cambios, evaluación de peligros, trazabilidad, auditorías internas, legislación aplicable y revisión del sistema APPCC.
Una herramienta útil es crear una matriz de envases por producto: referencia, proveedor, uso previsto, contacto alimentario, documentación MOCA, declaración PPWR, información sobre PFAS, metales pesados, ensayos, fecha de revisión y responsable interno.
También debería existir un registro que recoja todos los cambios durante el proceso, si por ejemplo, cambia el proveedor, el material, la composición, el recubrimiento, la tinta, el adhesivo, el formato o el uso previsto..
Cómo formarse en envases, MOCA y PPWR
El Reglamento (UE) 2025/40 exige una lectura técnica y práctica por parte de la empresa alimentaria.
Se deberá conocer qué documentación hay que tener controlada, cómo revisar proveedores y qué cuestiones siguen pendientes de desarrollo.
Desde Escuela Alimentaria abordamos estos puntos en la formación sobre materiales en contacto con alimentos y en el curso específico sobre envases alimentarios, PPWR y legislación
Soy Cristina Nieto, responsable de comunicación y dirección de másteres de Escuela Alimentaria. Graduada en Ciencia y Tecnología de los Alimentos por la Universidad de Córdoba (UCO), con especialización en seguridad alimentaria y Máster en Formación del Profesorado.
Cuento con experiencia en análisis de laboratorio y control de calidad en sectores industriales agroalimentarios y cárnicos, donde la seguridad alimentaria constituye un requisito fundamental.
Mantengo una vinculación activa con la actualidad del sector, lo que me permite estar al tanto de sus avances y actualizaciones normativas y técnicas. En este contexto, mi labor profesional incluye también la divulgación, ya que considero la formación una herramienta esencial para el desarrollo de profesionales cualificados y con sólidos principios en el ámbito alimentario.