Dentro del Campus de Auditoría Agroalimentaria 2026 hemos querido recoger también la experiencia de profesionales que trabajan directamente con empresas y sistemas de gestión para profundizar en algunas de las cuestiones que más preocupan a quienes quieren desarrollarse en el ámbito de la auditoría.
En esta ocasión contamos con Beatriz, profesional especializada en calidad, seguridad alimentaria y sistemas de gestión, que comparte su visión sobre cómo abordar diferentes alcances y los principales cambios en las auditorías.
Además, responde a algunas de las preguntas planteadas por los propios alumnos del Campus sobre los primeros pasos como auditor, la preparación ante un sector nuevo o las habilidades necesarias para desarrollar esta profesión.
Conocemos a Beatriz
Beatriz es licenciada en Ciencia y Tecnología de los Alimentos y diplomada en Nutrición Humana y Dietética, y cuenta con más de 14 años de experiencia en el sector alimentario.
Actualmente trabaja en SGS, donde desarrolla su actividad en torno a normas y estándares como IFS, BRCGS, FSSC 22000, ISO 9001, ISO 14001 o GMP+, además de legislación alimentaria, APPCC, etiquetado y otros requisitos técnicos.
Su trayectoria combina la parte técnica con la realización de auditorías internas, la formación y el acompañamiento a empresas.
A partir de su experiencia, analizamos algunos de los aspectos que considera fundamentales para afrontar una auditoría con criterio.
La norma es la misma, pero el riesgo cambia
Uno de los primeros aspectos que destaca Beatriz es la necesidad de conocer el sector, sus procesos productivos y la legislación aplicable antes de realizar una auditoría.
Aunque un estándar establezca unos mismos requisitos para diferentes industrias, la forma de interpretarlos debe adaptarse a los riesgos propios de cada actividad.
No se pone el mismo foco al auditar una almazara o una bodega, donde pueden adquirir especial relevancia determinados contaminantes, pesticidas o el control de cuerpos extraños durante el envasado, que en una quesería, donde los peligros microbiológicos tienen un peso mucho mayor.
En industrias de aperitivos, galletas u otros productos con numerosos ingredientes, por ejemplo, la gestión de alérgenos puede convertirse en uno de los principales puntos de atención.
Por eso, conocer una norma es solo una parte del trabajo. El auditor también necesita comprender qué está ocurriendo realmente en el proceso y qué riesgos debe buscar.
De revisar documentos a comprobar la eficacia real
Para Beatriz, una de las principales evoluciones de la auditoría está precisamente en este punto.
Cada vez se pasa más de una revisión fundamentalmente documental a una evaluación de la eficacia real del sistema dentro de la empresa.
Ya no basta con disponer de procedimientos correctamente redactados.
Hay que comprobar que están implantados, que el personal sabe cómo actuar, que los controles funcionan y que las acciones adoptadas ante una incidencia son realmente eficaces.
En este contexto también están adquiriendo un mayor protagonismo la cultura de seguridad alimentaria y el compromiso de la dirección.
Un sistema de gestión debe poder verse en planta, no únicamente en los documentos.

Auditorías no anunciadas y cambios legislativos
Otro de los aspectos que está adquiriendo cada vez mayor relevancia son las auditorías no anunciadas, incorporadas progresivamente por diferentes esquemas de certificación.
Estas auditorías permiten comprobar cómo funciona la organización en condiciones más próximas a su operativa habitual y hasta qué punto los procedimientos están realmente integrados en el día a día.
A ello se suma otro reto constante para cualquier empresa y para cualquier auditor: mantenerse actualizado.
Los cambios legislativos y técnicos afectan continuamente a ámbitos como la seguridad alimentaria, la composición, el etiquetado, la calidad o la autenticidad.
Por eso, durante una auditoría también se analiza si la empresa dispone de mecanismos adecuados para detectar los cambios, valorar cómo le afectan e implantarlos correctamente.
¿Qué diferencia a un sistema correcto de uno excelente?
Esta fue una de las cuestiones planteadas por los alumnos del Campus.
Para Beatriz, la diferencia principal está en la implantación real.
Un sistema puede cumplir todos los requisitos sobre el papel y disponer de los procedimientos y registros necesarios. Sin embargo, cuando el sistema está realmente maduro, ese funcionamiento se percibe también en planta.
Se observa en el conocimiento de las personas, en el control de los procesos, en la implicación de la dirección y en la manera en la que la empresa utiliza sus indicadores, incidencias, auditorías y no conformidades.
No simplemente para mantener una certificación, sino para detectar problemas, tomar decisiones y mejorar.
Cuando existe esa madurez, las personas no realizan una determinada tarea únicamente porque aparezca escrita en un procedimiento, sino porque comprenden qué riesgo están controlando y por qué es necesario hacerlo.
La primera vez ante un sector nuevo
Enfrentarse por primera vez a una empresa o a un alcance desconocido puede generar muchas dudas.
¿Qué tengo que buscar? ¿Dónde debería poner el foco? ¿Qué preguntas debería hacer?
Para Beatriz, gran parte de esa incertidumbre se reduce con una buena preparación previa.
Antes de acudir a una empresa es importante conocer el sector, comprender su proceso productivo, identificar los principales riesgos y revisar tanto la legislación como los requisitos específicos que puedan resultar aplicables.
Cada organización será diferente y siempre aparecerán situaciones que no estaban previstas, pero esa preparación permite llegar con una base mucho más sólida y, sobre todo, hacer mejores preguntas durante la auditoría.
Conocimiento técnico y habilidades personales
Para quienes quieren desarrollar su carrera dentro de la auditoría, Beatriz destaca la importancia de construir primero una base técnica sólida.
El auditor debe conocer los requisitos que está evaluando, pero también entender los procesos, los riesgos y la realidad de las empresas.
Y junto al conocimiento técnico aparecen otras capacidades igualmente importantes: saber escuchar, comunicar con claridad y mantener una actitud objetiva y respetuosa.
Porque auditar consiste en obtener evidencias, contrastar información y valorar el cumplimiento de unos requisitos.
Por eso, el desarrollo profesional del auditor pasa por combinar formación, experiencia, capacidad de análisis y habilidades de comunicación.
Aprender a mirar más allá del procedimiento
La experiencia de Beatriz nos permite volver sobre una de las ideas que atraviesa todo el Campus de Auditoría Agroalimentaria: auditar no consiste únicamente en conocer una norma.
Supone entender procesos, identificar riesgos, hacer preguntas, interpretar evidencias y saber adaptar la auditoría a la realidad de cada empresa.
Una capacidad que se construye con conocimiento técnico, pero también con experiencia y exposición a situaciones muy diferentes.
Conoce el Máster en Auditoría y Consultoría Agroalimentaria
El Campus está vinculado al lanzamiento de la nueva convocatoria del Máster en Auditoría y Consultoría Agroalimentaria.
Se trata de un programa dirigido a profesionales que quieren adquirir los conocimientos y la experiencia necesarios para interpretar, implantar, auditar y asesorar sistemas de gestión de seguridad alimentaria.
A través de una formación práctica y especializada, el máster permite profundizar en normas y esquemas como IFS, BRCGS, FSSC 22000, ISO 22000, SAE y GlobalG.A.P., así como en otros sistemas relevantes para la industria agroalimentaria.
El programa combina el estudio de los requisitos con su aplicación práctica, el análisis de procesos productivos y la experiencia de profesionales que trabajan actualmente en auditoría, certificación y consultoría.
Soy Cristina Nieto, responsable de comunicación y dirección de másteres de Escuela Alimentaria. Graduada en Ciencia y Tecnología de los Alimentos por la Universidad de Córdoba (UCO), con especialización en seguridad alimentaria y Máster en Formación del Profesorado.
Cuento con experiencia en análisis de laboratorio y control de calidad en sectores industriales agroalimentarios y cárnicos, donde la seguridad alimentaria constituye un requisito fundamental.
Mantengo una vinculación activa con la actualidad del sector, lo que me permite estar al tanto de sus avances y actualizaciones normativas y técnicas. En este contexto, mi labor profesional incluye también la divulgación, ya que considero la formación una herramienta esencial para el desarrollo de profesionales cualificados y con sólidos principios en el ámbito alimentario.