Desperdicio alimentario: ¿Qué es y por qué es clave para el sector alimentario?

20
Feb 2026
 Cristina Nieto Manzano
 

El desperdicio alimentario ha pasado de ser un tema secundario a convertirse en un factor central en 2026. Para la industria alimentaria ya no basta con cumplir la legislación nacional. Ahora, hay que prevenir, medir, gestionar y comunicar el desperdicio como parte integral de la seguridad alimentaria y la sostenibilidad de la empresa

Entender cómo se articulan los cambios normativos es clave para cualquier profesional vinculado a calidad, producción, seguridad alimentaria o gestión empresarial.

¿Qué entendemos por desperdicio alimentario?

El desperdicio alimentario incluye los alimentos que, habiendo sido producidos, no se destinan al consumo humano por razones diversas: planificación inadecuada, logística ineficiente, errores de etiquetado, etc.

Dos elementos normativos entran en juego en 2026:

👉La Ley 1/2025, obliga a prevenir el desperdicio y documentar las acciones realizadas.

👉El Reglamento (UE) 2026/2, obliga a medir y reportar públicamente el desperdicio generado por parte de la empresa

Por qué importa: cumplimiento, confianza y reputación

1. Cumplimiento legal y obligaciones claras

Según la Ley 1/2025, las empresas deben contar con un plan de prevención documentado, priorizar la donación u otros usos alternativos, y justificar cualquier descarte de producto. El incumplimiento puede derivar en sanciones.

Además, el Reglamento (UE) 2026/2 exige que las empresas cuantifiquen anualmente el desperdicio en términos de peso y unidades, clasifiquen por tipo de producto y expliquen los motivos del descarte en un formato accesible.

2. Seguridad alimentaria como enfoque global

La seguridad alimentaria ya no se limita a evitar riesgos microbiológicos, químicos o físicos en el producto final, ahora incluye la prevención del desperdicio como parte del compromiso con la salud pública y la sostenibilidad.

Esto está alineado con un entorno cada vez más exigente, donde la trazabilidad completa, controles basados en el riesgo y sistemas preventivos son elementos centrales.

3. Confianza del consumidor y reputación corporativa

Publicar datos transparentes sobre el desperdicio y demostrar acciones concretas no solo ayuda a cumplir la normativa, sino que también refuerza la reputación de la empresa frente a consumidores cada vez más exigentes con la sostenibilidad.

Ley 1/2025 vs Reglamento (UE) 2026/2: entender la diferencia

Es habitual confundir las obligaciones nacionales y europeas, pero tienen enfoques distintos y complementarios:

👉Ley 1/2025 (España): Se centra en prevenir el desperdicio y demostrar internamente que se han implementado acciones efectivas para evitarlo.

👉Reglamento (UE) 2026/2: Se centra en hacer visible y comparable el desperdicio generado, obligando a publicar métricas y explicaciones públicas que puedan ser evaluadas entre empresas y sectores.

Principios básicos para prevenir y gestionar el desperdicio

La gestión del desperdicio alimentario en 2026 exige un enfoque preventivo, medible y transparente. La normativa impulsa a las empresas a integrar la prevención y el control del desperdicio dentro de su sistema de gestión, apoyándose en una serie de principios básicos:

▪️ Prevención proactiva antes que tratamiento.
▪️ Jerarquía de usos: donación u otros usos antes de eliminación.
▪️ Documentación exhaustiva y trazabilidad.
▪️ Publicación anual transparente y estandarizada.

Cómo se aplica en una empresa: del compromiso a la evidencia

Para que la gestión del desperdicio sea efectiva debe integrarse en la operación diaria.

Política y responsabilidades

Toda empresa debe tener una política formal de prevención del desperdicio que incluya objetivos medibles, responsabilidades claras y alineación con la estrategia del negocio.

Cultura y formación del equipo

La normativa de 2026 no solo exige acciones puntuales, sino una cultura organizativa sólida que promueva la prevención y medición. La formación continua de los equipos es clave para cumplir con estos requisitos.

Medición y sistemas de control

Con el Reglamento europeo, la medición ya no puede hacerse por estimaciones, sino que exige datos reales cuantificados, clasificaciones y motivos documentados de descarte. Esto requiere sistemas internos robustos y una buena coordinación entre áreas.

¿Cuándo necesitas formación y qué debe cubrir?

La formación es clave cuando:

▪️ Se implementan o actualizan planes de prevención.
▪️ Se deben adaptar sistemas para cumplir con la normativa europea.
▪️ Se observa alto desperdicio
▪️ Se busca reforzar la cultura interna y competencia técnica.

Prepararse no sólo permite cumplir, sino mejorar procesos, reducir costes y fortalecer la reputación ante clientes y distribuidores.

En Escuela Alimentaria abordamos estos aspectos desde un enfoque práctico en el Curso Plan de Prevención del Desperdicio Alimentario, orientado a profesionales que necesitan aplicar la normativa y los criterios técnicos en su día a día.